Un color bonito no debería costarle la salud a tu cabello.
Trabajamos el color intentando respetar al máximo la estructura y el estado real de cada cabello. Porque para nosotros el resultado no termina cuando conseguimos el tono que buscábamos.
Primero miramos qué podemos hacer.
Dos personas pueden querer exactamente el mismo color y necesitar procedimientos completamente distintos.
El estado previo del cabello, su historial químico, el grosor, la porosidad, los tratamientos anteriores o la existencia de un alisado son factores que tenemos que valorar antes de decidir cómo trabajar.
Por eso intentamos evitar procesos innecesariamente agresivos y utilizamos productos y procedimientos dirigidos a proteger al máximo el cabello durante el servicio.
Color sí. Pero con criterio.
Para nosotros un buen trabajo de color tiene que considerar tanto lo que queremos conseguir como el cabello sobre el que vamos a trabajar.
No todos los cabellos permiten lo mismo.
Antes de plantear determinados cambios valoramos el estado del cabello y los procesos que ha recibido. En ocasiones, cuidar significa también saber decir: ahora no.
Minimizar el daño importa.
Elegimos técnicas y productos intentando reducir al máximo el impacto del proceso químico, especialmente cuando trabajamos con cabellos que ya tienen una historia detrás.
El servicio no termina con el color.
Después empieza otra parte igualmente importante: mantener el cabello acondicionado, manejable y preparado para conservar el resultado en las mejores condiciones posibles.
Después del color, empieza el cuidado.
Un cabello químicamente tratado necesita algo más que un buen resultado el día de la peluquería.
Por eso el cuidado posterior forma parte de nuestra manera de trabajar. Buscamos productos que nos permitan acompañar el cabello después del color, adaptando el tratamiento a lo que realmente necesita.
En ese trabajo tienen un papel importante los productos de Q8 Professional, que utilizamos dentro de nuestros protocolos profesionales de cuidado capilar.
No creemos en utilizar productos simplemente porque estén de moda. Lo importante es saber qué necesita ese cabello, cuándo lo necesita y cómo utilizarlo.
Cuidar también es parte del resultado.
El tratamiento se selecciona en función del estado y de las necesidades del cabello.
No pensamos solo en el color de hoy.
Pensamos también en cómo queremos que esté tu cabello mañana, dentro de un mes y cuando vuelvas a visitarnos.
Estado, historial, estructura y necesidades.
Qué podemos hacer y cómo hacerlo.
El cabello durante el proceso técnico.
También después de terminar el servicio.
Porque un buen color se ve. Pero un cabello cuidado también se siente.
Si tienes dudas sobre qué puede hacerse en tu cabello, el primer paso es valorarlo antes de decidir.
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